martes, 11 de julio de 2017

Retos que plantea ser estudiante en línea

Actualmente estamos inmersos en la sociedad del aprendizaje, donde los espacios de educación ya no se limitan a las cuatro paredes de un salón de clases. Ahora, los estudiantes son protagonistas del cambio y responsables de su propio aprendizaje.
El estudiante en un entorno virtual (es decir, una escuela virtual en la que podemos seguir con nuestros estudios desde la comodidad de casa o desde nuestro lugar de trabajo)  adquiere competencias para el aprendizaje autónomo ya que este tipo de educación demanda su reflexión y creatividad.

En esta modalidad, el proceso educativo se enfoca más al aprendizaje que a la enseñanza, es por esto que la participación del estudiante se distingue por aprender de manera independiente, es decir, el estudiante en línea no espera a que el docente le indique lo que tiene que hacer, él es el responsable directo de su aprendizaje. Esto genera que el alumno desarrolle la autorregulación ya que él determina dónde, cómo, cuándo y cuánto estudia, lo que lo coloca como protagonista dentro del proceso educativo. Sin embargo, aunque es una modalidad flexible (por lo mencionado anteriormente), existen tiempos de entrega para las actividades académicas, por lo que el estudiante debe administrarse para cumplir con ellas.

En este entorno virtual, el estudiante cuenta con una serie de materiales recomendados por los desarrolladores del curso para potenciar el aprendizaje, pero esto no quiere decir que sea el único material que el alumno puede consultar, ya que si surge una duda, inquietud o simplemente el interés de profundizar en algún tema, él puede buscar fuentes de información adicionales para obtener material de estudio extra.

Esta modalidad impone retos para el estudiante, que debe dejar atrás el paradigma del aprendizaje dirigido por lo que debe aprender a ser autogestivos, autocríticos y reflexios, estas habilidades nos permitirán también ser capaces de seleccionar información real y de utilidad dentro del mundo de información que representa la World Wide Web. El cuestionar, replantear e investigar en vez de simplemente memorizar y repetir nos hará capaces de obtener más conocimientos y de adaptarnos a entornos de trabajo cambiantes.

La responsabilidad en el aprendizaje en entornos virtuales es compartida pero debe ser diferenciada; el formador o guía, sugiere y orienta, mientras que el estudiante es responsable directo de su propio aprendizaje.

En estos entornos, el conocimiento del estudiante, la motivación y la comunicación son recursos que facilitan, pero también obstaculizan el aprendizaje. Es por esto que tanto profesores como estudiantes deben conocer la importancia de la comunicación y entender que una palabra, frase o emoji puede entenderse mal y ofender a alguno de los participantes.

Ser estudiante en línea no es fácil ni difícil basta con aplicar estrategias y acciones que nos permitan autogestionar el aprendizaje. El verdadero aprendizaje no se basa en consumir ideas o información, sino en apropiarnos del conocimiento.

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